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Manual de uso Volver a la web

Cómo cuidamos tu información

La información que confías a nuestras aplicaciones se protege con permisos de acceso, conexiones cifradas y copias fuera del servidor. Además, comprobamos que esas copias permiten recuperar el trabajo. Estas son las medidas y las comprobaciones que hay detrás.

Acceso según el trabajo de cada persona

El acceso se organiza mediante cuentas y permisos por función. Coordinar, inspeccionar, atender un aviso o aprobar una solicitud son tareas distintas; cada perfil dispone de las opciones que le corresponden.

Los permisos también protegen los documentos. En el portal de Archivos, cada cliente accede a su información; tener un enlace a un archivo no sustituye la autorización para abrirlo. Puedes consultar Dar acceso al cliente para saber cómo se concede y se retira ese acceso.

La administración técnica de los servidores está separada del uso cotidiano de las aplicaciones. Una cuenta de la app no concede acceso al sistema que la aloja.

Conexiones cifradas

Las aplicaciones se utilizan mediante HTTPS, que cifra la comunicación entre el navegador y el servicio. Sus bases de datos y servicios internos están separados de las páginas a las que acceden los usuarios.

Esto protege el recorrido de la información y reduce los accesos innecesarios. Conserva tus credenciales de forma privada y utiliza una cuenta propia cuando te la asigne tu organización.

Copias de seguridad

La política habitual de las apps programa una copia cada seis horas de la base de datos y los archivos adjuntos. Las copias se guardan cifradas en un almacenamiento externo, separado del servidor de la aplicación, y conservan puntos anteriores para poder recuperar un estado previo.

Los conjuntos incorporados al sistema de réplica disponen además de una copia secundaria, con sincronización diaria programada. La copia principal continúa funcionando aunque ese destino secundario esté apagado.

La recuperación llega hasta la última copia completada correctamente. Los cambios posteriores quedan protegidos cuando se completa la siguiente. La frecuencia, la retención y la cobertura de cada instalación se documentan en la puesta en marcha.

Comprobamos que las copias sirven

Las apps tienen programada una prueba semanal de restauración en un entorno aislado, donde se recuperan la base de datos y los archivos y se comprueba su contenido. También se revisa la integridad de los repositorios de copias.

Además, hemos realizado un ensayo de pérdida completa de un servidor: se reconstruyó en un equipo vacío usando una copia externa, recuperando las aplicaciones, su configuración, los datos y un archivo adjunto. Se conservaron también los cambios introducidos durante la prueba. Después se comprobó el inicio de sesión, la navegación, el guardado y el funcionamiento tras reiniciar.

Es una prueba documentada del conjunto de aplicaciones ensayado. Cada nueva instalación debe registrar sus propias comprobaciones de recuperación.

Seguimiento del servicio

Hay controles automáticos sobre el estado de los servicios y las copias. Los fallos y las copias atrasadas generan avisos para poder intervenir; los resultados quedan registrados para revisar lo ocurrido.

Las versiones desplegadas también quedan identificadas. Esto permite relacionar una incidencia con un cambio concreto y preparar su recuperación.

Antes de cambios importantes en la infraestructura, preparamos un punto de recuperación y comprobamos su restauración. Después del cambio revisamos de nuevo el arranque, el acceso y los servicios de las aplicaciones.

Qué puedes comprobar

Puedes solicitar un resumen de la configuración de tu servicio: quién tiene acceso, qué se copia, con qué frecuencia, cuánto tiempo se conserva y cuál fue el resultado de la última prueba de restauración.

Así puedes valorar la protección con hechos y resultados, sin necesitar conocer los detalles privados de la infraestructura. La papelera de una app y el historial de documentos siguen siendo útiles, pero no sustituyen estas copias de seguridad.